«La Pascua nos llena de vida»

Queridos hermanos y hermanas:

En estos días en que seguimos celebrando con gozo la Resurrección del Señor, deseo dirigirme a vosotros para renovar la certeza que sostiene nuestra fe: Cristo ha resucitado, vive en León, vive en cada corazón y camina con nosotros. La Pascua nos llena de vida; es una fuerza viva que transforma la existencia, que abre caminos donde parecía no haberlos y que nos invita a mirar la vida y el mundo con una alegría nueva. Dejemos que esta luz pascual penetre en cada hogar, en cada familia, en cada comunidad, en cada grupo, en cada parroquia, en el trabajo que precisa dignidad y en cada rincón de nuestra diócesis.

Pronto celebraremos el «Domingo del Buen Pastor», día en que la Iglesia universal nos convoca a la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, con el lema «Todos oramos por todos». Al tiempo que oramos por los pastores de nuestra diócesis, tengamos también la intención de pedir para todos los diocesanos que escuchemos con atención la voz del Pastor, que llama por su nombre a cada uno y le propone su voluntad en una forma concreta de vida cristiana.

El papa León XIV, en su mensaje para esta Jornada, nos exhorta a recorrer juntos una vida hermosa que el Pastor nos muestra y a descubrir interiormente el don gratuito de Dios para cada uno, que es la dimensión interior de la vocación. Dice así:

«Invito a todos —familias, parroquias, comunidades religiosas, obispos, sacerdotes, diáconos, catequistas, educadores y fieles laicos— a comprometerse cada vez más a crear contextos favorables, con el fin de que este don pueda ser acogido, alimentado, custodiado y acompañado para dar fruto abundante» (Mensaje del Santo Padre León XIV para la LXIII Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, Roma, 16 de marzo de 2026).

Así pues, oremos «todos por todos» con insistencia: por las vocaciones presbiterales, diaconales, consagradas y laicales. Y apoyemos y acompañemos con cariño a quienes están discerniendo la llamada del Señor. La Iglesia en León necesita laicos, consagrados y pastores para ser mensajeros de la Buena Noticia, dispuestos a proclamar la paz y pregonar la justicia en todas las formas de vida de la Iglesia.

Finalmente, deseo expresar la alegría con la que acogemos la próxima visita del papa León XIV a España, con el lema «Alzad la mirada», tomado de la cita bíblica Jn 4,35. Es una invitación a ver más allá de lo inmediato y cotidiano para encontrar a Dios en los demás y escuchar el clamor de los que sufren. Es una llamada a resaltar la unidad, la belleza, el amor y el testimonio, que son signos de la vida personal y comunitaria a la que la fe invita a vivir.

Su presencia entre nosotros será un signo de comunión y un estímulo para renovar nuestra vida cristiana y nuestra disposición a caminar juntos sinodalmente y comprometernos más. Además, nos unimos a él como mensajero de la Buena Noticia que proclama la paz y pregona la justicia con firmeza y valentía. Os animo a prepararos espiritualmente para este acontecimiento, que sin duda marcará un hito en la vida de la Iglesia en nuestro país. Que su palabra y su testimonio nos impulsen a vivir con mayor fidelidad el Evangelio y a ser una comunidad abierta, acogedora, misionera y llena de esperanza.

Que la Virgen del Camino y san Froilán guíen a esta Iglesia de León en su caminar pascual. Que aprendamos a escuchar la voz del Buen Pastor y a acoger, con el corazón abierto, los dones que el Señor quiere derramar sobre nosotros.

Con mi afecto y la bendición en Cristo Resucitado.

✠ Luis Ángel de las Heras, CMF
Obispo de León