Misión Samaritana

Delegado: D. Francisco José Pérez Rodríguez

En aquel tiempo, se presentó un maestro de la Ley y le preguntó a Jesús para ponerlo a prueba: «Maestro, ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna?»
Él le dijo: «¿Qué está escrito en la Ley? ¿Qué lees en ella?»
Él contestó: «Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón y con toda tu y con todas tus fuerzas y con todo tu ser. Y al prójimo como a ti mismo.»
Él le dijo: «Bien dicho. Haz esto y tendrás la vida.»
Pero el maestro de la Ley, queriendo justificarse, preguntó a Jesús: «¿Y quién es mi prójimo?»
Jesús dijo: «Un hombre bajaba de Jerusalén a Jericó, cayó en manos de unos bandidos, que lo desnudaron, lo molieron a palos y se marcharon, dejándolo medio muerto. Por casualidad, un sacerdote bajaba por aquel camino y, al verlo, dio un rodeo y pasó de largo. Y lo mismo hizo un levita que llegó a aquel sitio: al verlo dio un rodeo y pasó de largo. Pero un samaritano que iba de viaje, llegó a donde estaba él, y, al verlo, le dio lástima, se le acercó, le vendó las heridas, echándoles aceite y vino y, montándolo en su propia cabalgadura, lo llevó a una posada y lo cuidó. Al día siguiente, sacó dos denarios y, dándoselos al posadero, le dijo: «Cuida de él, y lo que gastes de más yo te lo pagaré a la vuelta.»  ¿Cuál de estos tres te parece que se portó como prójimo del que cayó en manos de los bandidos?»
Él contestó: «El que practicó la misericordia con él.»
Le dijo Jesús: «ANDA, HAZ TÚ LO MISMO.»

FINALIDADES DE LA DELEGACIÓN

PRIMERA FINALIDAD

Que nuestras comunidades cristianas sepan dirigir su MIRADA hacia las personas que se encuentran en las cunetas de la sociedad: los vulnerables, marginados y descartados; y sean ANIMADAS a ejercer la PROJIMIDAD con ellos.

SEGUNDA FINALIDAD

Que en nuestras comunidades cristianas tengamos la FORMACIÓN personal, espiritual y técnica en clave EVANGÉLICA necesaria para el ejercicio de la caridad y misericordia.

TERCERA FINALIDAD

Que todo el que quiera COMPROMETERSE en concreto en esta labor de misericordia y servicio encuentre el LUGAR donde está el hermano necesitado, en las diferentes áreas, proyectos e iniciativas parroquiales, grupales y diocesanos.

CUARTA FINALIDAD

Que la misión samaritana sea participativa y SINODAL; valorando las aportaciones de todos,

estando atentos a los signos de los tiempos y sin miedo de PRIMEREAR en formas nuevas de cercanía, servicio, atención y sanación hacia las personas.

QUINTA FINALIDAD

Convertirnos en constructores de nuevos vínculos sociales, en DIÁLOGO y COLABORACIÓN con otras personas e instituciones para buscar el BIEN COMÚN, CUIDAR de la CREACIÓN, y confeccionar un proyecto de CONVIVENCIA centrado en la FRATERNIDAD UNIVERSAL y la AMISTAD SOCIAL.