Cáritas visita las zonas afectadas por los incendios y reafirma el compromiso de seguir acompañando a los damnificados

  • El obispo Luis Ángel, junto con el presidente de Cáritas Española, Manuel Bretón, encabezaron la delegación que acudía a las parroquias de Barniedo y Portilla de la Reina

El obispo de León, el padre Luis Ángel de las Heras, junto con el presidente de Cáritas Española, Manuel Bretón, han encabezado una delegación de Cáritas que esta semana ha vistiado algunas de las zonas más afectadas por los recientes incendios forestales en las diócesis de Astorga y León. El objetivo del viaje ha sido conocer de primera mano los daños ocasionados y escuchar los testimonios de los vecinos que sufren las consecuencias de unas pérdidas que van mucho más allá de lo material.

A lo largo de dos jornadas, tanto en territorios diocesanos de Astorga como de León, esta delegación ha recorrido desde la zona del valle de Jamuz, en Quintana y Congosto y Palacios de Jamuz, hasta la comarca de Valdeorras en la zona ourensana, y también en el entorno de Picos de Europa en León, espacios que forman parte de las plantas diocesanas de Astorga y León, por lo que en las visitas estuvieron acompañados por el administrador diocesano asturicense, Javier Gay, y el prelado legionense, Luis Ángel de las Heras, así como por integrantes de los equipos directivos de Cáritas Astorga y León, y párrocos de los entornos devastados.

PÉRDIDAS HUMANAS Y DAÑOS MATERIALES

Durante su recorrido por la Diócesis de Astorga el lunes, desde la Maragatería hasta la comarca de Valdeorras, el presidente de Cáritas Española pudo observar los graves daños y hablar con los vecinos afectados. En Quintana y Congosto (León) se reunió con los habitantes del pueblo, que todavía se recuperan de la trágica pérdida de Abel Ramos y Jaime Aparicio, dos jóvenes de la localidad que murieron intentando frenar el fuego. El incendio no solo dejó heridos y casas destruidas, sino que también obligó a evacuar a los vecinos a Astorga, donde fueron acogidos por Cáritas Astorga en el Seminario.

En la provincia de Ourense, la visita a Valdeorras reveló un panorama igualmente desolador. En localidades como Fervenza y Cesures, el fuego calcinó algunas viviendas y dos iglesias. En San Vicente de Leira, el 80 por ciento de las casas sufrieron daños. Los vecinos, desolados, relataron cómo el fuego parecía caer «como bombas» sobre sus hogares, obligándolos a huir en el último momento. Una de las residentes describió el dolor como un «doble duelo» al perder la casa familiar llena de recuerdos.

Bretón destacó que, tras comprobar la magnitud de la catástrofe, Cáritas continuará apoyando a los afectados, como ya lo hizo con el volcán de La Palma y la DANA. “Nuestros voluntarios y trabajadores han estado ahí desde el primer momento, y seguiremos acompañando a las personas”, recalcó Bretón. La directora de Cáritas Diocesana de Astorga, Inmaculada del Peso, subrayó la importancia de no perder el contacto con las personas afectadas. Para Cáritas, “es crucial hacerse presentes para escuchar y acompañar a quienes lo han perdido todo”.

CERCANÍA Y ATENCIÓN A LOS DAMNIFICADOS

La visita en la Diócesis de León del martes incluyó las parrqouias de Barniedo de la Reina y Portilla de la Reina, en sendas localidades ubicadas dentro del Parque Regional Montaña de Riaño y Mampodre, en la vertiente leonesa de los Picos de Europa, donde las huellas del fuego siguen siendo visibles: laderas ennegrecidas, ceniza que cubre el terreno y un persistente olor a humo que recuerda la magnitud del desastre.

Durante esta etapa de la visita, Bretón estuvo acompañado por el obispo de León, Luis Ángel de las Heras, y por la directora de la entidad, Aurora Baza. Los vecinos compartieron con emoción cómo vivieron aquellos días de angustia, el miedo ante el avance de las llamas, cómo se armaron de valor para defender sus pueblos y evitar que el fuego que les rodeaba alcanzara sus casas y la desolación por las pérdidas y cómo ha afectado al medio de vida del lugar, a la ganadería y al turismo. Cáritas reiteró su compromiso de estar cerca de las personas afectadas, ofreciendo apoyo y acompañamiento en este duro proceso de reconstrucción.

“Las familias han sufrido angustia por no saber qué pasaría con sus casas, con sus recuerdos. Ha habido un antes y un después con todo lo ocurrido”, señaló la directora de Cáritas Diocesana de León. Por su parte el obispo Luis Ángel quiso reconocer “la firme voluntad de todos los vecinos por quedarse aquí en aquellas jornadas para preservar sus montes y sus pueblos, y hay que agradecer a Dios que haya dado fortaleza a las gentes de estos pueblos para salir de aquella situaciín y se capaces de mirar el future con Esperanza”. «Queremos que la gente sepa que no está sola. Cáritas seguirá acompañando a las comunidades afectadas y buscando maneras de ayudarles a recuperar la esperanza», concluyó Manuel Bretón.