2025 – Solemnidad de la Virgen del Camino

«Mensajeros de buenas nuevas de paz, justicia y esperanza»

✠ Luis Ángel de las Heras, CMF
Obispo de León

Un saludo cordial, querido P. Rector de la Basílica, padres dominicos y demás concelebrantes, alcaldes y corporaciones municipales de León, de Valverde de la Virgen y de los ayuntamientos del voto, Valdefresno y Villaturiel, y demás autoridades civiles y militares, cofrades, queridos hermanos y hermanas.

Alegrémonos en la Solemnidad de la Virgen María de los Dolores bajo la advocación del Camino, patrona de la Región Leonesa en este año Jubilar de la Esperanza que nos ayuda a superar las adversidades.

Venimos a los pies de la Virgen del Camino en este día de fiesta de manera especial por ser año jubilar. La buena madre de la esperanza que no defrauda nos ofrece la fortaleza, la luz y la serenidad que necesitamos.

Hoy cada uno de nosotros y cada institución aquí representada viene con nuevas esperanzas y las inquietudes del momento. Así, este año traemos la angustia a causa de los incendios que han asolado pueblos y hermosos lugares de la región leonesa, e incluso se han cobrado la vida de dos personas.

Después de esta experiencia desoladora y desesperante, la Virgen del Camino, que comprende bien los dolores y sufrimientos de sus hijos, nos invita a recobrar la esperanza, de modo que no permanezcamos en actitudes de sombra, de tristeza, de confrontación ni de opresión para continuar el trabajo necesario ahora con el mejor espíritu y el mayor esfuerzo.

Mirando al futuro esperanzados, con el Evangelio en el corazón, estamos urgidos a poner cada cual lo mejor de su parte para contribuir al bien común en el cuidado de nuestros pueblos y nuestro entorno natural, hermosa porción de la tierra, casa común que es responsabilidad de todos, como descubrimos tan magistralmente expresado por el papa Francisco en Laudato Si’.

Estas y las demás tareas que nos aguardan y debemos abordar las ponemos en manos de Dios por intercesión de la Virgen de los Dolores bajo la advocación del Camino. Esperamos en el Señor que hace brotar la justicia como en un jardín brotan las semillas. Alentados por el Año Jubilar en su último tramo, cultivemos simiente de esperanza que crece al amparo de la fe y el amor de Dios.

Igualmente, para hacer frente al odio y la violencia de nuestro mundo, no nos cansemos de sembrar concordia que germina donde hay caridad, perdón y reconciliación. Confiemos sin vacilaciones porque, en medio de situaciones de injusticia, agresión y guerras, el Señor hace brotar y crecer la justicia, la paz y la esperanza.

Teniendo por intercesor a Cristo, que con gritos y con lágrimas presentó oraciones al que podía salvarlo de la muerte y fue escuchado, aguardemos la salvación eterna que nos viene por él, nacido de mujer, signo de contradicción para que se pongan de manifiesto con claridad los pensamientos de muchos.

Alabemos a Dios por el regalo de la Virgen del Camino, que nos muestra a Jesús vivo y glorioso para seguirle y continuar nuestra peregrinación de la esperanza en esta vida.

Que seamos alegres mensajeros de la buena noticia, la paz, la justicia y la esperanza que no defrauda, como testigos de habernos encontrarnos con Cristo vivo y glorioso en brazos de su madre y nuestra madre de esperanza, la Virgen del Camino.

Amén.