“Vivir en el amor del Corazón de Jesús”
✠ Luis Ángel de las Heras, CMF
Obispo de León
Celebramos esta acción de gracias en el Año Jubilar de la Esperanza en este día en el que se cumplen los veinticinco años de la canonización de Santa María Josefa del Corazón de Jesús Sancho de Guerra.
Las Siervas de Jesús de la Caridad hoy reviven las emociones y alegrías de aquella celebración de gracia y dulzura después de un camino con frutos de gloria.
Damos gracias a Dios con ocasión de este aniversario por la certeza de que Santa María Josefa del Corazón de Jesús ha recibido la plenitud en Cristo, con quien siguió configurándose hasta tener la ternura y la misericordia de su Sagrado Corazón para servir a los enfermos en casa y en el hospital, donde más solos y necesitados se encuentren.
Santa María Josefa nos muestra cómo ambicionar los carismas mejores hasta conocer y vivir el tesoro del amor puro del Corazón de Jesús, senda que debemos ahelar.
Un tesoro que recibió la Santa ungida por el Espíritu para dar la buena noticia a los enfermos y a los que sufren, para vendar los corazones desgarrados por la enfermedad.
Damos gracias a Dios por el don de Santa María Josefa y por las Siervas de Jesús que, siguiendo el camino de los benditos de Dios Padre, han peregrinado y peregrinan como el buen samaritano; salen a los caminos, día y noche, a recoger, cuidar y acompañar a los enfermos dándoles consuelo y esperanza.
Damos gracias a Dios, porque Santa María Josefa, bendita del Padre, es presencia de la bondad y la misericordia de Dios no solo para los enfermos, sino para quienes buscan el bien, buscan a Dios y a través de su modelo de santidad, conociendo su testimonio de fe y obras, lo pueden encontrar.
Pidamos al Señor que nos conceda, como a la Santa, el don de un corazón como el de Jesús. Un corazón como el que descubrió y nos invita a tener ella. Un corazón que ama con la misericordia y el amor de Dios transmitiendo su paz, ternura y consuelo a los enfermos y a quienes tienen hambre, sed, son forasteros, están desnudos o se hallan privados de libertad.
Queridas Siervas de Jesús, sacerdotes, amigos todos, que nuestros ojos se llenen de dicha en esta acción de gracias porque el Señor ha inscrito el nombre de santa María Josefa del Corazón de Jesús en el cielo.
Deseemos y pidamos que inscriba también los nuestros según la vocación que cada cual ha recibido desde la común llamada a la santidad. Así lo queremos celebrar en la Eucaristía para vivir en el amor del Corazón de Jesús.
Amén.







