«El Señor sale a nuestro encuentro»
✠ Luis Ángel de las Heras, CMF
Obispo de León
Hermanos y hermanas, amigos de la ONCE, es una alegría celebrar la memoria de santa Lucía este 13 de diciembre, en su día, para dar gracias a Dios por la luz de sus ojos que iluminan los de nuestro corazón por su intercesión.
La alegría que nace de la esperanza es propia de Adviento y de este año Jubilar que estamos concluyendo. Es signo de paz verdadera, de luz y sosiego, como experimenta santa Lucía, vuestra patrona.
Los verdugos le arrancan los ojos —cruel castigo—, pero no pueden arrebatarle la paz, ni la luz interior, ni la visión del corazón que ama como Dios nos enseña a amar, porque no pueden quitarle los ojos de la fe y la fidelidad a Dios. Por eso tiene suficiente aceite para su lámpara de virgen sensata y prudente, que solo se gloría en el Señor, como dice el apóstol Pablo en el pasaje de la segunda Carta a los Corintios que hemos escuchado (cf. 2 Co 10,17-11,2).
Así santa Lucía, es modelo de esperanza para vosotros, por ser vuestra patrona, pero también para el resto del pueblo de Dios. Pensando en ella como virgen prudente y en el Señor, que viene a nuestro encuentro en cada persona y en cada acontecimiento, nos preparamos con el aceite necesario para encender las lámparas de la espera que hacen arder el amor, la fe y la esperanza para pasar al banquete de bodas, el banquete del reino de los cielos.
Hermanos y hermanas de la ONCE, familiares y amigos, llenaos de esperanza en este tiempo de Adviento con la compañía y el consuelo de Nuestra Señora del Camino y de la Esperanza, de santa Lucía, virgen sensata y mártir bienaventurada, y, aquí, en su casa, con la intercesión también de san Isidoro.
Que os apoyéis en el cayado de los hermanos para caminar con los ojos de la fe que Dios renueva cada mañana.
Hacedlo sintiendo con toda la Iglesia, pueblo de la esperanza que proclama la paz, anuncia la buena noticia, pregona la justicia y comunica de palabra y de obra que Dios reina en cada corazón y en medio de nuestras ciudades y nuestros pueblos de León.
Amén.








