«Llamados a participar en la XXV Semana de Pastoral»

Queridos hermanos y hermanas:

Seguro que durante estas semanas de verano muchos disfrutamos de días de descanso, encuentro familiar, lectura, oración y renovación interior. Ojalá este tiempo nos ayude a tomar fuerzas, mirar con gratitud el camino recorrido y preparar con esperanza el nuevo curso pastoral.

Como ya se ha anunciado, del 22 al 26 de septiembre celebraremos la XXV Semana de Pastoral de nuestra diócesis de León, con el lema «Aquí estoy, porque me has llamado» (1Sam 3,8). Será, un año más, un significativo encuentro diocesano al comienzo del curso, con la particularidad añadida de que esta edición festejamos sus bodas de plata.

Como sabéis, se trata una ocasión providencial para escuchar juntos lo que el Señor quiere decirnos hoy como Iglesia que peregrina en León. Por eso os invito cordialmente a inscribiros y a animar también a otros a participar. La inscripción puede realizarse a través de la nueva página web semanapastoralleon.es. No dejemos esta llamada para el último momento. Preparar la Semana de Pastoral es ya comenzar a vivirla con disponibilidad, responsabilidad y alegría.

Este año queremos profundizar en una cuestión decisiva: la vocación cristiana de todos los bautizados. No se trata solo de hablar de algunas vocaciones específicas. Se trata de redescubrir que toda vida cristiana nace de una llamada de Dios y pide una respuesta personal y comunitaria. Dios sigue llamando. Llama a la vida laical, a la vida consagrada, al ministerio ordenado, a la vida de familia. Llama a niños, jóvenes y mayores; a quienes sirven en parroquias, comunidades, centros educativos, movimientos, asociaciones, cofradías y grupos. Ningún bautizado queda fuera de esta llamada.

El relato de Samuel nos ayuda a comprenderlo. Aquel niño escucha una voz en la noche y necesita aprender a escuchar, silencio para interiorizar y acompañamiento para discernir y reconocer lo que quiere el Señor. También nosotros, en medio de tantos ruidos y prisas, necesitamos aprender a escuchar y dedicar tiempo al silencio y al acompañamiento. Quizá muchos intuyen una llamada a servir más, a creer mejor, a comprometerse con más hondura, a vivir la fe con mayor alegría, a ponerse al servicio de los demás. Algunos estarán en el momento de descubrir su forma de vida cristiana. La Semana de Pastoral quiere ayudarnos a discernir juntos esas llamadas y a renovar nuestra disponibilidad para ayudar a otros.

Venimos caminando en comunión fraterna, evangelización misionera y misión samaritana. Ahora se nos invita a mirar la raíz de todo ello: somos un pueblo llamado por Dios. La diócesis no se renueva solo organizando mejor sus tareas, sino dejando que cada bautizado descubra su lugar, su don, su misión y su modo concreto de decir: «Aquí estoy».

Os animo, de nuevo, a participar y a hacerlo activamente. No vayamos solo como oyentes o espectadores. Vayamos con el corazón abierto, con deseo de escuchar al Espíritu, con deseo de conversar, discernir y aportar. La Iglesia diocesana necesita la presencia, la palabra y la experiencia de todos. Cada vocación es necesaria. Cada respuesta cuenta. Cada comunidad puede enriquecerse y enriquecer a las demás.

Pidamos al Señor que esta XXV Semana de Pastoral nos ayude a crecer como familia vocacional, como comunidad donde todas las vocaciones se reconozcan, se valoren y se acompañen. Que sepamos escuchar la voz de Dios en la Palabra, en la oración, en los hermanos, en los pobres, en los jóvenes, en las familias y en los muchos necesitados de nuestro tiempo.

Con mi afecto y bendición, os deseo un verano sereno y esperanzado, y os emplazo a encontrarnos en nuestra XXV Semana de Pastoral. Reconozcámonos «llamados» y escuchemos la «llamada».

✠ Luis Ángel de las Heras, CMF
Obispo de León