- Las entidades que integran la iniciativa ‘Iglesia por el Trabajo Decente – ITD’, promueven hoy miércoles día 7 una eucaristía en Santa Marina a las 19 h. y un acto público a las 19:45 h. en la Plaza de Santo Martino
La Diócesis de León se suma a los actos de la Jornada Mundial por el Trabajo Decente hoy miércoles día 7 de octubre, este año con el lema ‘Ante la exclusión, trabajo decente’, desde la iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente – ITD, integrada por Cáritas Diocesana de León, la delegación diocesana de la Conferencia Española de Religiosos (CONFER), la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC), el Movimiento Rural Cristiano, y las áreas diocesanas de Pastoral del Trabajo, ‘Laudato Si’ y Migraciones y Movilidad Humana.
EUCARISTÍA Y CONCENTRACIÓN
Todas estas entidades se vuelven a unir en León un año más, en el marco de esta Jornada Mundial por el Trabajo Decente, y lo hacen este miércoles día 7 a las 19 horas en la Parroquia de Santa Marina en una eucaristía que presidirá el obispo Luis Ángel, y a las a las 19:45 horas en la Plaza de Santo Martino, en un acto público en el que se dará lectura al manifiesto de esta Jornada Mundial por el Trabajo Decente 2026, con una reclamación especial por el derecho a una vivienda digna y asequible.
En relación con las problemáticas derivadas de la exclusión, en este manifiesto se señala que “la crisis habitacional se ha convertido en uno de los rostros más visibles de la exclusión. Tener empleo ya no garantiza acceder a una vivienda digna. Alquileres desorbitados y precios inasumibles obligan a muchas personas trabajadoras a compartir vivienda, endeudarse o renunciar a un proyecto de vida autónomo”. Una realidad social de la que se deriva la situación actual en la que la iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente constata que “cuando el derecho a la vivienda se subordina a la lógica especulativa, el trabajo pierde su capacidad de sostener una vida digna” y que “esta situación golpea con aún más dureza a la juventud: mientras que hace unos años tener unos estudios aseguraba, en cierta medida, una calidad de vida decente, una casa y un trabajo, la realidad a la que se enfrentan las personas jóvenes actualmente es muy diferente”.
En el manifiesto de esta Jornada mundial por el Trabajo Decente se denuncia que “la creciente especulación inmobiliaria —impulsada por fondos buitre, viviendas turísticas, pisos no declarados y abusos de propietarios— dificulta cada vez más que la clase trabajadora acceda a una hipoteca. Mientras tanto, las clases más acomodadas siguen acumulando vivienda, enriqueciéndose a costa de quienes luego alquilan a precios desorbitados porque no tienen otra opción”.
TRABAJO DECENTE, TECHO DIGNO
Y con el lema ‘Ante la exclusión, trabajo decente’ se reivindica la vinculación de “un trabajo decente con el derecho a un techo digno: sin vivienda accesible, la exclusión se perpetúa aunque exista empleo” por lo que “en esta jornada reclamamos condiciones laborales que permitan a las personas trabajadoras y sus familias vivir de forma digna: contratos indefinidos a tiempo completo, sueldos acordes al coste de la vida y medidas que favorezcan la conciliación familiar y personal de las personas trabajadoras” y “exigimos el desarrollo de políticas públicas que garanticen el derecho a una vivienda digna y asequible; la ampliación del parque público de vivienda; la regulación de los precios del alquiler; y el cese de la especulación que expulsa a familias enteras de sus barrios”.








