Liturgia Dominical – «SE ME HA DADO PLENO PODER»

Mons. José Manuel del Río Carrasco – (Diario de León, 17/05/2026)

Celebramos hoy con la Iglesia la Ascensión de Jesús a la derecha del Padre, como Señor. Es el momento supremo de su vuelta al Padre, tras realizar la obra de nuestra redención; el acontecimiento que culmina su misión, para dar paso ya a la misión de la Iglesia. Es lo que viene a decirnos san Lucas, en la narración que escuchamos como primera lectura.

Era ya la última vez que el Resucitado, de modo visible, compartía la mesa con sus discípulos. Fue, entonces, cuando les recomendó: «No os alejéis de Jerusalén; aguardad que se cumpla la promesa de mi Padre, de la que yo os he hablado. Juan bautizó con agua, dentro de pocos días seréis bautizados con Espíritu Santo». La misión de Jesús, aquella que comenzó con la unción del Espíritu al querer ser bautizado por Juan, llegaba ahora a su culminación. Son ellos los que ahora habían de ser ungidos por el Espíritu, para poder dar con valentía esa gran noticia a todos los pueblos.

De este poder del Resucitado, exaltado hoy como Señor, deriva la misión universal de sus apóstoles y su potestad santificadora en la Iglesia. Lo escuchamos en el Evangelio: En aquel tiempo, los once discípulos se fueron a Galilea, al monte que Jesús les había indicado… Y acercándose a ellos Jesús, les dijo: «Se me ha dado pleno poder en el cielo y en la tierra. Id y haced discípulos de todos los pueblos». Sí, son ellos los encargados de introducir, a los que acepten su testimonio, en esa realidad cumplida ya plenamente en Jesús: primero, mediante el bautismo que los engendra como hijos del Padre, miembros de Cristo y templo del Espíritu; luego, mediante la predicación con la que enseñarlos a vivir conforme a ese don. Lógicamente, porque primero es el ser y luego el hacer; sencillamente, porque el don de Dios es siempre anterior a la respuesta del hombre; simplemente, porque la gracia antecede al mérito. Y, para eso, está con su Iglesia el Señor todos los días, hasta que su obra quede completada.