- Organiza mañana martes día 28 a las 19 h. en la Basílica de San Isidoro una eucaristía en memoria de las víctimas en accidentes de trabajo y a las 19:45 horas en la Plaza de San Isidoro una concentración y acto público
La iniciativa ‘Iglesia por el Trabajo Decente’, que en la Diócesis de León integra a Cáritas, a la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC), a la Conferencia Española de Religiosos (CONFER), a los grupos de Pastoral Obrera, al Movimiento Rural Cristiano, a las áreas de Migraciones y Movilidad Humana y de Justicia, paz e integridad de la Creación, vuelve a sumar fuerzas y a unir voces en el Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, para reafirmar el lema ‘Trabajo seguro y con derechos’. Y lo hace mañana martes día 28, en el marco de esa Jornada mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo con la celebración de una eucaristía en memoria de las víctimas del trabajo en la Basílica de San Isidoro a las 19 horas y con una concentración y acto público a las 19:45 horas en la Plaza de San Isidoro.
CONDICIONES LABORALES SEGURAS Y JUSTAS
El obispo Luis Ángel ha señalado ante esta jornada y también con la mirada puesta en la próxima memoria litúrgica de San José Obrero el próximo 1 de mayo, Día Mundial del Trabajo, que “el mundo del trabajo sigue siendo uno de los grandes desafíos de nuestra sociedad y la Iglesia, Iglesia por el Trabajo Decente, quiere estar presente acompañando a las personas trabajadoras, denunciando la injusticia, defendiendo la dignidad humana y promoviendo condiciones laborales seguras y justas; no podemos acostumbrarnos a injusticias, desigualdades, accidentes, falta de seguridad, y debemos seguir alzando la voz y acompañando a los familiares de los fallecidos, recordando que el trabajo es una vocación, una forma de participar en la obra creadora de Dios y nuestro mensaje es claro: el trabajo debe estar siempre al servicio de la personas y no al revés”.
Además, desde el Departamento de Pastoral del Trabajo de la Conferencia Episcopal Española (CEE) se ha hecho público el comunicado ‘Es tiempo de un país que cuide’ al que se dará lectura mañana en esa concentración y acto público en la Plaza de San Isidoro, donde se constata que “vivimos un tiempo de desgaste profundo, en el que el cansancio se ha vuelto el paisaje cotidiano de nuestros barrios y transportes públicos; un agotamiento que no es fruto del esfuerzo sano, sino de una economía que exige demasiado y devuelve demasiado poco”, por lo que es preciso denunciar que “hemos normalizado la precariedad y que es urgente transitar hacia una ética del cuidado que ponga la vida en el centro”.
Tras denunciar una situación de “precariedad que corroe la vida común” y que “impide planificar el futuro, rompe los vínculos familiares y debilita el tejido social” se hace en este manifiesto un llamamiento a “no permitir que el trabajo, que debería ser fuente de dignidad, se convierta en una herramienta de erosión humana” por lo que “inspirados en el Evangelio y en una ética humana universal, decimos: ¡Basta de una economía que mata!, de ritmos que enferman y de muertes que pudieron evitarse. Es tiempo de un país que cuide, donde el trabajo sostenga la vida en lugar de desgastarla. Hacemos un llamamiento a las instituciones, sindicatos, organizaciones empresariales y ciudadanos para despertar a esta urgencia. La dignidad humana no es negociable: Es tiempo de justicia, ¡es tiempo de un país que cuide!”.








