Queridos hermanos y hermanas:
El lema de la Campaña Contra el Hambre de Manos Unidas 2026, «Declara la guerra al hambre», podría parecer, a primera vista, contrario a la paz. Nada más lejos de la realidad. Con este lema, Manos Unidas reafirma su compromiso con la paz, en plena sintonía con el mensaje del papa Benedicto XVI para la Jornada Mundial de la Paz de 2009: «Combatir la pobreza, construir la paz».
Luchar contra el hambre y contra toda forma de pobreza es una condición indispensable para la construcción de una paz verdadera. El lema de este año evoca además el histórico llamamiento «Declaramos la guerra al hambre» de la Unión Mundial de Organizaciones Femeninas Católicas, proclamado el 2 de julio de 1955, que subrayaba con lucidez y valentía que solo un desarrollo justo puede abrir caminos de paz.
Aquel Manifiesto, firmado por millones de mujeres católicas de todo el mundo, denunciaba con fuerza la muerte causada por el hambre y rechazaba «soluciones de muerte», reivindicando «soluciones de vida». Hoy sigue vivo ese espíritu en la labor constante de Manos Unidas, que trabaja por un mundo más justo y fraterno, aunque el reto del hambre siga siendo enorme y necesite nuestra firme «declaración de guerra».
El papa León XIV nos recuerda en su exhortación apostólica Dilexi te que la cuestión de los pobres toca el corazón mismo de nuestra fe (cf. DT 110) y denuncia la indiferencia que permite que millones de personas mueran de hambre (cf. DT 11). Al mismo tiempo, nos anima a valorar los gestos sencillos de ayuda, como los que podemos realizar con Manos Unidas, porque son capaces de hacer sentir a quien sufre y padece hambre que las palabras de Jesús también son para él o para ella: «Yo te he amado» (Ap 3,9) (cf. DT 121).
Por eso, os invito a colaborar generosamente con Manos Unidas: con vuestra oración, vuestra aportación económica y vuestro compromiso personal. Cada gesto es valioso y muestra el amor de Dios manifestado en Cristo Jesús. «Declarar la guerra al hambre» es apostar decididamente por la vida, la dignidad humana y la paz.
Muchas gracias por vuestra solidaridad.
Con mi afecto y bendición.
✠ Luis Ángel de las Heras Berzal, cmf
Obispo de León







