2025 – Conmemoración de todos los fieles difuntos

«Esperamos en el Señor, vivimos y morimos para él»

✠ Luis Ángel de las Heras, CMF
Obispo de León

Queridos hermanos y hermanas. Debe consolarnos, esperanzarnos y serenarnos saber que vivimos y morimos para el Señor y que en esta vida y en la otra somos del Señor por la muerte y resurrección de Cristo.

Nos consuela y esperanza igualmente creer que el Señor es compasivo y misericordioso y, en consecuencia, salva a los justos. De modo que ante el Evangelio de la verdad y el amor en el juicio final del capítulo veinticinco de Mateo, el Señor nos enseña cómo vivir en esta tierra para alcanzar la gloria eterna.

En cada obra de misericordia que la Iglesia ha invitado a practicar siguiendo las enseñanzas de Jesús, hay una senda llena de esperanza para peregrinar en la vida presente, esperar y alcanzar la futura.

En este Año Jubilar nos ayuda recordar que nos llena a nosotros y a otros de esperanza dar de comer al hambriento, de beber al sediento, hospedar al forastero, vestir al desnudo, visitar al enfermo y al que está en la cárcel.

Así, el juicio final no infunde temor, sino que invita al amor, a vivir y peregrinar en esperanza, a formar parte de los “benditos de Dios Padre”.

Pero como no siempre en la vida del cristiano somos fieles al Señor para llenar nuestro corazón con los nombres de quienes nos han necesitado, hoy renovamos nuestro compromiso para ser misericordiosos, al mismo tiempo que pedimos por nuestros hermanos difuntos. Que el Señor perdone sus pecados, sobre todo las omisiones en las obras de misericordia, y les conceda pasar al banquete eterno.

Hermanos y hermanas, peregrinemos juntos en esperanza practicando la misericordia con el Señor en cada hermano necesitado y oremos con esperanza por nuestros hermanos difuntos.

Les confiamos al cuidado e intercesión del Corazón de Nuestra Señora del Camino que siempre nos consuela y esperanza.

Pidamos para ellos el abrazo de Dios Padre que se nos ha revelado en Jesucristo, juez justo y misericordioso.

Amén.