- Vigilia diocesana mañana sábado día 28 a las 18 horas en el Santuario de Camposagrado para preparar la solemnidad de Pentecostés del próximo domingo día 24 con misa estacional en la Catedral a las 13 horas
La solemnidad de Pentecostés pondrá este próximo domingo día 24 de mayo el broche a los cincuenta días del Tiempo de Pascua con la celebración del Día de la Acción Católica y del Apostolado Seglar desde el lema ‘Pueblo de Dis que sale al encuentro’, una llamada a todos los laicos para reforzar su compromiso con “una Iglesia sinodal en misión” que procura hacer visible la acción del Espíritu Santo en la vida familiar, laboral, cultural y social”. Un protagonismo especial de los laicos en esta jornada que sigue la estela del Congreso de Laicos «Pueblo de Dios en salida», celebrado en febrero de 2020, cuando se iniciaba un proceso con las claves de trabajo basadas en el discernimiento y la sinodalidad, confirmadas en el último Sínodo. Y precisamente en uno de los cuatro itinerarios propuestos en aquel Congreso, el que señalaba la importancia de la presencia en la vida pública, se centra este año el mensaje del Día de la Acción Católica y del Apostolado Seglar.
VIGILIA DIOCESANA Y ‘ENTRELAZA2’
Para la preparación de la fiesta de Pentecostés se ha convocado una Vigilia Diocesana para mañana sábado día 23 de mayo a las 18 horas en el Santuario de Camposagrado con una celebración que presidirá el obispo Luis Ángel, y que va a estar precedida por la convivencia ‘Entrelaza2’, con una dinámica de grupo y reflexión a las 17 horas, donde se reunirán, como ya se viene haciendo desde hace dos años, los responsables de las tres delegaciones diocesanas y los integrantes y coordinadores de todos los equipos de trabajo de las áreas diocesanas que, según el pastor diocesano, “es un encuentro extraordinario, donde se pone de relieve el compromiso de los laicos en la misión sinodal de la Iglesia, todos los laicos, todos los seglares comprometidos en esa vocación de la misión para poner de relieve el compromise misionero sinodal de la Iglesia de León”.
Y ya este próximo domingo día 24 de mayo a las 13 horas la Catedral acogerá el acto central de esta solemnidad de Pentecostés, con una misa estacional que presidirá el obispo Luis Ángel y que pondrá el broche al IV Ciclo Liturgía, Palabra y Música que se ha venido desarrollando en el primer templo diocesano desde este pasado jueves.
MENSAJE EPISCOPAL
Tanto en esa vigilia diocesana de mañana sábado, como en las eucaristías que acogerán todas las iglesias de la Diócesis el domingo se rezará por los laicos y su vocación para, como señalan en su mensaje los obispos de la Comisión de Apostolado Selgar, “conjugar en el horizonte del laicado en España dos elementos que nos comprometen: la implementación del Sínodo y la reflexión sobre la presencia de los cristianos en la vida pública”. En este mensaje se recuerda que “en febrero de 2020, el Congreso de Laicos «Pueblo de Dios en salida» inició este proceso proponiendo dos claves transversales de trabajo: el discernimiento y la sinodalidad. Y estas se vieron confirmadas por el desarrollo del último Sínodo, viviendo la sinodalidad como modo de ser y actuar de la Iglesia”.
“Al subrayar la importancia de la presencia en la vida pública por parte de los cristianos, estamos hablando de querer potenciar una conversión a la dimensión social del Evangelio como inherente a la propia vocación bautismal y a promover que nuestras comunidades sean auténtica Iglesia sinodal en salida, que existe para evangelizar, se constituye en instrumento de anuncio, liberación y promoción de la dignidad de toda persona y que, desde la escucha de los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo (GS 1), tiene en la «cultura del encuentro» la clave de aproximación a la realidad social en la que se encuentra”, reflexionan los obispos para insister en que “l compromiso transformador de la realidad es inherente a toda la Iglesia porque ser creyente no solo exige preguntarnos quién soy yo sino, sobre todo, para quién soy yo, como nos recordaba el Congreso de Vocaciones”. Y en esta línea insisten en la necesidad de “profundizar en la importancia de la presencia del cristiano en la vida pública ayuda a recuperar la dimensión social como verificación de la propia vocación. Los creyentes estamos llamados a estar en el mundo y a transformarlo”.








