Liturgia Dominical – SERVIR A DOS SEÑORES

D. Jesús Miguel Martín Ortega – (Diario de León, 20/09/2025)

En el mundo occidental existe una permanente preocupación por la situación económica. Podríamos pensar que tal preocupación es normal puesto que la economía condiciona nuestra vida. Sin embargo, no puede ser esa la razón cuando, en otras latitudes, sufren pobreza y son otros los problemas que más interesan.

La raíz del problema reside en convertir la riqueza en el ídolo absoluto, en el vértice de las expectativas humanas, en el único horizonte en el que se mueve el ser humano. Cuando esto sucede caen todos los valores excepto los valores en bolsa. Consecuentemente, la vida se deshumaniza y parece que todo se justifica con alcanzar algún éxito económico. Si el dinero se convierte en dios, todo conducirá al culto del dinero, y el verdadero Dios será prescindible, perderá su espacio y su culto.

Debido a esta búsqueda ciega de una riqueza mayor, que caracteriza nuestro mundo, vamos deslizándonos por la vertiente que conduce a la destrucción de la persona y de la sociedad. Los conflictos a los que hoy asistimos tienen latente este grave problema: defendemos un mundo de valores para el ser humano o defendemos un mundo de bienestar sin valores. Ser o tener.

Quienes seguimos a Jesús sabemos bien que esos mundos son irreconciliables, pues no se puede servir a dos señores: a Dios y al dinero. No caben acomodaciones. Si servimos al verdadero Dios resulta imposible idolatrar las riquezas. En este contexto tiene pleno sentido las llamadas de los últimos Papas a vivir con austeridad, con sobriedad, sin derrochar aquello que otros no tienen y cuya propiedad no elimina su dimensión social. Por el contrario, idolatrar el dinero es la peor de las idolatrías. Observamos cómo muchas personas sufren la fascinación del vil metal. Sólo aspiran a tener más y más, acumulando fuera y vaciándose por dentro. El resultado es una vida sin peso ni sentido. No estará de más plantearnos cuáles son nuestras opciones y cuál la última de nuestras metas.