- Con el lema ‘Feliz el que no ve desvanecerse su esperanza’, eucaristía especial este próximo domingo día 27 de julio a las 11 horas en la iglesia del complejo residencial, espacio jubilar diocesano en este Año de la Esperanza
La Diócesis de León se suma este próximo domingo día 27 de julio a la V Jornada Mundial de los Abuelos y los Mayores desde el lema ‘Feliz el que no ve desvanecerse su esperanza’, en el cuarto domingo de julio, en torno a la fiesta de los santos Joaquín y Ana, abuelos de Jesús, con una celebración especial que acogerá a las 11 horas la Iglesia de la Residencia de personas mayores ‘Virgen de la Era’ de Fontanil de los Oteros, designada por el obispo Luis Ángel como espacio jubilar en este Año jubilar 2025 ‘Peregrinos de Esperanza’.
INDULGENCIA Y ENCUENTRO
Una jornada que se completará en esta Residencia ‘Virgen de la Era’, atendida por una comunidad de religiosas Capuchinas Misioneras del Trabajo a las 17 horas, con una merienda y ágape amenizado por el grupo ‘Dulzaineros de León’, y que será una buena ocasión para que, como ha decidido el Papa León XIV, quienes no puedan peregrinar a Roma este año pueda conseguir la indulgencia jubilar si se visita por un tiempo a los ancianos en soledad o si se realiza una obra de caridad o peregrinación donde ellos estén presentes, siguiendo la indicación del Papa Francisco, quien quiso que esta jornada se celebrase, sobre todo, yendo al encuentro de los ancianos solos.
Un gesto especial para esta jornada del domingo o para cualquier otro momento a lo largo de este Año jubilar 2025, que según el obispo Luis Ángel supone reconocer a los ancianos no solo como destinatarios de la atención pastoral, sino como testigos de la esperanza que, de manera activa son protagonistas de la vida eclesial y que “nos ayudan a descubrir que la esperanza siempre es fuente de alegría, a cualquier edad”
También el obispo Luis Ángel ha señalado que “el Papa León nos recuerda que la esperanza es siempre fuente de alegría a cualquier edad, y en su mensaje para esta jornada evoca a Abrahán, a Sara, a Zacarías, a Isabel, a Moisés, como ejemplos de personas de avanzada edad a las que el Señor invita a participar en sus designios de salvación, y continúa señalando a los abuelos y mayores como signo de esperanza y nos invita a mirarlos en clave jubilar para encontrar con ellos liberación frente a la soledad y el abandono, un desafío muy importante para que todos lo tengamos en cuenta”.








