La Iglesia de León agradece “el don del pontificado y la entrega del Papa Francisco a favor de la Iglesia, entrega a Dios y al servicio de todos los hombres”

  • El obispo Luis Ángel de las Heras expresa el mensaje de condolencia de la Diócesis por el fallecimiento del pontífice en el momento de partir a Roma en la peregrinación diocesana del Año Jubilar de la Esperanza

El obispo de León, el padre Luis Ángel de las Heras, desde el aeropuerto de León, momentos antes de partir hacia Roma al frente de la Peregrinación Diocesana del Año Jubilar de la Esperanza, ha conocido esta mañana la noticia del fallecimiento del Papa Francisco y ha asegurado que “queremos expresar nuestras condolencias, las condolencias de toda la Diócesis de León, por el fallecimiento del Papa, le encomendamos al Señor, al Dios de la vida, y sobre todo agradecemos el don de su pontificado y su entrega a lo largo de toda su vida a favor de la Iglesia, entrega a Dios y a la Iglesia, al servicio de todos los hombres, especialmente de los más pobres, de los refugiados, de las víctimas de las guerras: su grito por la paz es hoy un grito más fuerte en este momento de su muerte”.

El pastor diocesano ha adelantado que durante las jornadas de la peregrinación diocesana, en la que participan 130 diocesanos de León y que se prolongará hasta el próximo jueves, expresarán las condolencias de la Iglesia de León “y ya, al regreso de esta peregrinación, se celebrará un funeral en la Catedral por el eterno descanso del Papa Francisco y una acción de gracias al Señor por este don inestimable del Papa Francisco, del querido Papa Francisco, que hoy ha partido a la casa del padre”.

El ultimo encuentro del obispo Luis Ángel con el Papa Francisco tenía lugar el pasado día 4 de diciembre, en la Plaza de San Pedro del Vaticano, cuando el prelado legionense tenía ocasión de trasladar un saludo en nombre de toda la diócesis al pontífice, quien dejó un mensaje de cercanía y aliento para la Iglesia de León, entonces ya con la mirada puesta en el próximo Jubileo de la Esperanza. Un saludo que tenía lugar en el marco de la audiencia general con el Papa Francisco y con el que concluía el viaje del obispo Luis Ángel a Roma en el que como presidente de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada, había acudido al Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica para presentar las líneas de trabajo de la Iglesia española en este ámbito.