50 aniversario de la VIª Promoción de la Escuela de Ayudantes Técnicos Sanitarios de la Obra Hospitalaria
«Nos apremia el amor de Cristo» (2ª Cor 5,14)
✠ Luis Ángel de las Heras, CMF
Obispo de León
Queridas enfermeras de la VIª Promoción de la Escuela de Ayudantes Técnicos Sanitarios de la Obra Hospitalaria Nuestra Señora de Regla (1972-1975).
Damos gracias a Dios por vuestra historia de vocación de servicio, pionera de la cultura de los cuidados, que vosotras y toda la Obra Hospitalaria de Nuestra Señora de Regla representa en León.
Lo cual es fruto del amor de Cristo que nos apremia, como hemos escuchado en la segunda carta del apóstol Pablo a los Corintios. Hoy estamos en Cristo como criaturas nuevas dando gracias a Dios por este aniversario.
Al hacerlo recordamos que estamos en una nueva etapa, la que Cristo ha inaugurado trayéndonos la curación de todos los males —la salvación— y poniendo en nosotros el mensaje de la reconciliación. Así manifiesta Dios su compasión y su misericordia que vuestras manos, vuestras actitudes y vuestras palabras han transmitido a los enfermos en vuestra vocación y profesión.
De este modo habéis cumplido la máxima que recoge el Evangelio de Mateo: vuestra vida ha sido un sí cuando habéis dicho sí y un no cuando habéis tenido que decir no. Con la claridad y la trasparencia que proceden de Dios, de su justicia, de su misericordia y de su verdad.
La palabra de Dios os transmite vida y consuelo en este cincuentenario. Para que hoy, como ayer, el amor esté por encima de todas las cosas y os ayude a superar cualquier dificultad y ser fermento de un mundo reconciliado, que es un mundo sanado.
Jesucristo nos invita a hablar con verdad y actuar con humildad, con cercanía, con amor y ternura, buscando siempre el bien de los demás, como buscamos el propio.
Que esta acción de gracias os llene de alegría; que la memoria agradecida disipe cualquier tristeza o nostalgia; y que brille para vosotras, vuestros familiares y amigos la esperanza que este año jubilar estamos buscando en Cristo Resucitado, que nunca nos defrauda y en su madre y nuestra madre, Virgen de la Esperanza, Nuestra Señora de Regla y del Camino.
Amén.








