«Martín de Porres, modelo de persona esperanzada y alegre»
✠ Luis Ángel de las Heras, CMF
Obispo de León
Queridos hermanos y hermanas, os felicito porque un año más habéis querido celebrar la Eucarística en acción de gracias por vuestro santo patrón y vuestro digno trabajo.
Os invito a pensar en San Martín de Porres este Año Jubilar como modelo de persona esperanzada y alegre, que, además da esperanza y alegría.
Con ese talante, sirve y ayuda a todos, aunque no todos le valoren ni comprendan. Se ejercita en la caridad día y noche, curando enfermos, dando limosna a españoles, indios y negros. Quiere y cura a todos sin excepción. La portería del convento que él atiende es un reguero de soldados humildes, indios, mulatos, y negros necesitados y acogidos por él.
Seguro que fue criticado por acoger a los pecadores y darles de comer, igual que murmuraban los escribas y fariseos contra Jesús. Pero él se alegraba, como el Buen Pastor, por encontrar la oveja perdida. Una alegría que comparten los ángeles de Dios por cada pecador que se convierte.
Su modo de vivir y obrar y el apelativo de Fray Escoba es motivo de orgullo para él, para su familia, para sus hermanos frailes dominicos y para nosotros hoy. Él hace digna la escoba, su instrumento de trabajo, igual que si fuera un cetro de oro. Algo que hace con naturalidad este santo esperanzado y alegre.
Como invita la carta de san Pablo a los Romanos que hemos escuchado, Fray Escoba se compromete a vivir y morir para el Señor, no para sí mismo, y lo manifiesta consagrándose a Dios por la profesión religiosa como hermano cooperador. Con toda confianza espera gozar de la dicha del Señor en el país de la vida, como hemos rezado con el salmo 26.
En vuestro patrono podéis encontrar el modelo para vuestra vida, vuestra tarea y vuestras relaciones personales. San Martín os invita a tener una buena disposición para realizar el trabajo en condiciones dignas; manteniendo un talante cordial, amable y servicial; una actitud de compañerismo solidario; una forma de pensar y actuar esperanzada y alegre. Y para ello, rezad, hablad con Dios, también en medio de vuestro trabajo como san Martín de Porres oraba.
El Señor bendice vuestra tarea. Que san Martín de Porres, Fray Escoba, sea vuestro modelo de persona esperanzada y alegre, que os sintáis acompañados por él y le pidáis confiados que interceda por cada uno de vosotros, por vuestras familias y por vuestros compañeros de trabajo.
Amén.








