Cáritas impulsa la campaña ‘Nadie sin hogar’ para reivindicar el derecho a ‘Un hogar, un lugar al que pertenecer’

  • Las parroquias acogen este domingo 25 de octubre esta iniciativa para apoyar una labor que en lo que va de año año ha permitido acompañar en León desde esta entidad eclesial a 333 personas en situación de sinhogarismo

Con una marcha por las calles del centro de León y un acto público en la Plaza de Santo Martino con una pancarta en la que destacaba el lema ‘Nadie sin hogar’, Cáritas Diocesana de León lanzaba ayer las actividades de la campaña de ‘Personas sin hogar 2026’ con el mensaje este año de que “tener un hogar va mucho más allá de disponer de un techo, significa contar con un espacio seguro, estabilidad y un lugar al que pertenecer”.

MENSAJE EN LAS PARROQUIAS

Un mensaje que este domingo, Día de las Personas Sin Hogar, llegará a todas las parroquias de León y que ayer se proyectaba en el acto público que se desarrollaba en la Plaza de Santo Martino, con participación de voluntarios y alumnos de los centros de Teresianas y Carmelitas, que corearon el lema ‘Para, acércate, actúa’ y compusieron en torno a un simbólica casa una red que simbolizaba las dimensiones vitales de un hogar, mientras se daba lectura a un manifiesto en el que se expresaba que “tener un hogar es mucho más que tener un techo, es sentirse seguro, tener un lugar al que volver, contar con personas que te cuiden y sentir que formas parte de una comunidad, para construir un futuro” y se denunciaba la realidad del “sinhogarismo, una realidad cada vez más compleja, por lo que Cáritas alza la voz para romper con la indiferencia y recordar que detrás de cada persona hay una historia que debe ser escuchada y respetada”.

La realidad de León refleja las dificultades a las que se enfrentan quienes carecen de una vivienda o no cuentan con los recursos necesarios para acceder a un alojamiento estable. Entre el 1 de enero y el 30 de septiembre de 2026, Cáritas Diocesana de León ha acompañado a 333 personas en situación de sinhogarismo a través de sus distintos recursos, entre ellos la sede de León y los albergues de Cistierna y La Robla. Son 20 personas más que en el mismo periodo del año anterior, lo que supone un incremento del 6,4 por ciento. De las personas atendidas, el 83 por ciento son hombres y el 17 por ciento mujeres.

SINHOGARISMO Y VIVIENDA DIGNA

Para la directora de Cáritas Diocesana, Aurora Baza, “detrás de estas cifras hay situaciones de vulnerabilidad que requieren respuestas adaptadas a las circunstancias de cada persona y un acompañamiento que no se limite a atender las necesidades más inmediatas, porque el sinhogarismo no es una elección y la vivienda es un derecho y no un privilegio”. “La dificultad para acceder a una vivienda, el coste del alojamiento y la falta de recursos económicos agravan las situaciones de exclusión residencial y dificultan que muchas personas puedan recuperar su autonomía” aseguró Aurora Baza, quien insistió en que “desde Cáritas reivindicamos que para lograr una inclusion verdadera hacen falta recursos, pero también escuchar, acompañar y dar oportunidades, siempre desde la dignidad y poniendo siempre en el centro a la persona”.

Ante esta realidad, Cáritas Diocesana de León también presta apoyo económico para afrontar gastos relacionados con la vivienda, como el pago de habitaciones, pensiones, hostales, alquileres y fianzas, además de suministros básicos. Hasta el 30 de septiembre, la entidad ha destinado 71.200 euros a ayudas para alojamiento y otros 9.000 euros a suministros, hasta alcanzar un gasto total de 80.200 euros. De los 148 núcleos familiares que recibieron ayudas relacionadas con la vivienda a través de distintos programas de la entidad, 40 correspondían a personas en situación de sinhogarismo. El apoyo para sufragar habitaciones, pensiones y hostales representa el 95 por ciento de las ayudas concedidas específicamente a personas sin hogar.

Entre los principales factores que empujan a las personas hacia situaciones de sinhogarismo destacan la pérdida del empleo, la imposibilidad de acceder a una vivienda o mantenerla debido a su elevado coste, los desahucios y los procesos migratorios forzados.

Ante esta realidad del sinhogarismo, esta campaña ‘Nadie sin hogar’ de Cáritas reivindica este año con especial hincapié que el hogar es mucho más que un espacio físico puesto que “tener un hogar significa disponer de un lugar seguro, contar con vínculos y apoyos, sentirse parte de una comunidad y poder desarrollar una vida con derechos y dignidad. Desde Cáritas Diocesana de León se insiste en la necesidad de avanzar hacia respuestas que combinen la atención inmediata con medidas que faciliten el acceso y el mantenimiento de una vivienda, la recuperación de los vínculos personales y familiares y la inclusión social.

“Nadie debería tener la calle como hogar. Todo el mundo merece un lugar digno donde vivir, sentirse seguro y recuperar su intimidad, sus vínculos y su autonomía,” concluyó Aurora Baza en su intervención final tras este acto público organizado por Cáritas en la Plaza de Santa Martino ayer jueves y que tendrá eco especial en todas las parroquias este próximo domingo, en el Día de las Personas Sin Hogar.