Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. 

2019 DICIEMBRE - HOMILÍA EN LA NATIVIDAD DEL SEÑOR

Misa de la Medianoche. Basílica de S. Isidoro

            Ilmo. Abad y Cabildo de San Isidoro
            Queridos fieles cristianos:

“Hoy  nos ha nacido un Salvador, el Mesías, el Señor” (Lc 2,11). Con estas palabras del anuncio del ángel a los pastores de Belén y que la liturgia de Navidad hace suyas, deseo compartir, a modo de felicitación navideña, la alegría y la esperanza que brotan del acontecimiento que celebramos, la renovada presencia del Señor, el Hijo de Dios hecho hombre que nos visita, un año más, en el misterio de su Nacimiento. Que su presencia de amor y de paz llegue a las familias y a todos los fieles cristianos y personas de buena voluntad, para que todos compartamos la esperanza y la alegría que impregna no solo esta celebración nocturna sino todo el día de mañana y aun toda nuestra existencia. Navidad es mucho más que un día festivo de nuestro calendario. Para los creyentes en Jesucristo la Navidad representa la meta preparada en el Adviento y que  culmina en el encuentro gozoso con Jesucristo, el “Príncipe de la paz”, el Señor que se hace presente en nuestras vidas, en nuestro ambiente familiar y en nuestro mundo.

Por eso la Navidad tiene más de anuncio que de recuerdo, de presencia más que de promesas, de realidad cumplida y compartida de amor, de alegría y de esperanza. Para los cristianos que no se han olvidado de lo que significa, Navidad es el momento del cumplimiento del mayor de los deseos: la presencia de Jesucristo en nuestras vidas. Después de un tiempo de espera -eso es el Adviento- recibimos la visita del Señor y acogemos en la fe la cercanía misteriosa pero real y verdadera del Hijo de Dios hecho hombre, nacido de la Virgen María que hoy llega nuevamente a nosotros. Se vistió de nuestra carne al hacerse hombre y entrando en la historia de la humanidad hace 2019 años en la aldea de Belén, en la tierra de Israel, caminando desde entonces con nosotros como hermano nuestro y compañero de viaje en nuestras vidas.

En Jesús, el Hijo eterno de Dios se ha hecho hombre en el Niño alumbrado por la Virgen María ante el asombro de San José, el cántico de los ángeles y la alegría de unos pastores que velaban sus rebaños cerca del establo donde sucedió el acontecimiento. Dios nos visita de nuevo y se ha hecho cercano dejándose ver y tocar en nuestros hermanos, especialmente en los pequeños, en los pobres y los que sufren. ¿Cómo no vamos a alegrarnos de la noticia, acudiendo con el pensamiento y con el deseo al establo de Belén como hicieron aquellos pastores, sorprendidos por el acontecimiento que les comunicó un mensajero celeste?

Es Navidad. Por eso, como decía un Doctor de la Iglesia (San Gregorio Magno): “No hay lugar para la tristeza cuando acaba de nacer la Vida, ni para la desesperación pues se ha acercado la misericordia, ni para el temor porque Él es el “Dios-con-nosotros”. Alégrese el santo, puesto que se acerca a la victoria; regocíjese el pecador, puesto que se le invita al perdón; anímese el pagano, ya que se le llama a la vida”. En Jesús Dios se hizo hombre para que el hombre, por la filiación divina, llegara a ser hijo de Dios.

Démosle la bienvenida entre nosotros, acojámosle en nuestras casas, o mejor aún, en nuestras vidas, en nuestros pensamientos y deseos, en nuestros corazones. Hagámoslo como lo hicieron los pastores de Belén y tantos hombres y mujeres, niños y mayores, creyentes y no creyentes porque viene para todos, al encuentro de nuestras alegrías y penas, nuestros éxitos y fracasos, nuestras esperanzas en definitiva. El acoge a todos, Él se da a todos. Y a Él se le encuentra en todos, pero especialmente en los pobres y en los que sufren. ¿Sabremos reconocerlo para poder adorarlo y ofrecerle nuestros dones, nuestras personas, nuestro amor? Feliz y Santa Navidad:

+ Julián, Obispo de León

Diócesis de León - Plaza de Regla, 7 - 24003 León (España)
Telefono Centralita: 987 21 96 80

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. // administracionEsta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. 

youtube   twitter