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Fiesta Ntra. Sra. de la Merced 2018

El obispo anima a los internos del Centro de Villahierro a "trabajar por la propia dignidad" para lograr la "reinserción en la sociedad" puesto que el "tiempo de reclusión no significa tiempo de exclusión"

Don Julián presidía esta mañana en el Centro de Villahierro la eucaristía de la fiesta de Nuestra Señora de la Merced, patrona de las instituciones penitenciarias, en una celebración animada por el coro de los internos y con participación de los voluntarios y los dos capellanes que hacen realidad en León la Pastoral Penitenciaria

León, 24 de septiembre de 2018

Merced2018 1"A todos deseo una celebración gozosa en este día de la Virgen de la Merced". Con estas palabras iniciaba su homilía el obispo Don Julián López esta mañana en el Centro Penitenciario de Villahierro, en Mansilla de las Mulas, en una eucaristía concelebrada por los dos capellanes que atienden la acción pastoral en estas instalaciones en el día la fiesta de la Virgen de la Merced, la patrona del mundo penitenciario, justo en el año en el que se conmemora el 800 aniversario de la creación de la Orden de la Merced. Una efeméride que llevó a Don Julián a recuperar las palabras que el Papa Francisco pronunció en su viaje a Bolivia, en la penitenciario de Palmasola, con el fin de animar a todas las personas que se encuentran privadas de libertad a "compartir la fe y la esperanza que nacen del amor de Jesucristo entregado en la cruz" porque "el dolor no es capaz de apagar la esperanza en lo más profundo del corazón" y porque es preciso "hacer visible el amor que Dios tiene por nosotros, un amor real, un amor que sana, perdona, levanta y cura; un amor que se acerca a quien sufre para devolverle su dignidad".

DIGNIDAD FRENTE A EXCLUSIÓN PARA LA REINSERCIÓN

A partir de esta idea y de una "invitación a encontrarse con Jesús porque así comenzamos a mirar el presente  y nuestra propio persona con otra esperanza, puesto que cuando Jesús entra en nuestra vida uno es capaz de arrepentirse y encontrar la fuerza para volver a empezar", el obispo de León hizo una llamada a todos los internos a "trabajar por la propia dignidad porque el tiempo de reclusión no significa tiempo de exclusión, la reclusión incluye un proceso de reinserción en la sociedad. Que los internos no lo den todo por perdido pues hay muchas cosas que se pueden recuperar, rehabilitar y rehacer, vivir la fraternidad y la unidad, la ayuda mutua, la superación del egoísmo".

Con su presencia en el Centro Penitenciario de Villahierro, el obispo Don Julián quiso subrayar "el aliento y reconocimiento a cuantos forman en un centro penitenciario como este para trabajar en la recuperación de estas personas, desde el positivo papel que siempre tiene la labor reinserción de estas personas: levantar, animar, dignificar, reeducar". Y concluyó su homilía con una "invitación a todos los cristianos a colaborar en esta pastoral, con la oración que sostiene las actividades  que se realizan, pero también implicándose personalmente tanto en las visitas como en el trabajo pastoral dentro de la prisión o fuera de ella"

Todo en una misa que ha sido uno de los actos destacados que hoy se han vivido en el Centro Penitenciario de Villahierro y con el que la Diócesis ha llevado al Centro Penitenciario el mensaje del curso pastoral que acaba de comenzar y que la pasad semana tenía un hito destacado en la clausura de la XVII Semana de Pastoral en la que el obispo auxiliar de Santiago, Jesús Fernández, hacía una llamada a la Iglesia de León para afrontar una renovación pastoral que ha de tener en cuenta la “dimensión social  a partir de un anuncio alegre del Evangelio”, con un subrayado especial en una “pastoral de la misericordia” que tiene una piedra de toque destacada en actividades pastorales como las que se realizan en el Centro Penitenciario de Villahierro. Un mensaje que ha sido un aliciente para los voluntarios del Secretariado de Pastoral Penitenciaria que cada día acercan ese mensaje del Evangelio al Centro de Villahierro, de forma que con su labor, que se reconoce de manera especial también en la fiesta de este próximo lunes, hacen realidad en la Iglesia de León el pasaje evangélico “estuve en la cárcel y me visitasteis”.

Merced2018 2PASTORAL PENITENCIARIA: CERCANÍA Y ACOMPAÑAMIENTO

En total son 24 personas las que integran el equipo de voluntarios de Pastoral Penitenciaria de la Diócesis, que acuden a diario al Centro de Villahierro para visitar a los internos en los distintos módulos de esta instalación penitenciaria. La cercanía, el acompañamiento y la escucha marcan esta acción pastoral que en algunas ocasiones da paso al rezo y a la lectura de textos bíblicos. La presencia de la Biblia y del mensaje evangélico entre los internos de los módulos de Villahierro está siendo una de las prioridades del trabajo del Secretariado de Pastoral Penitenciaria, que desde hace ya cinco años está promoviendo la configuración de Grupos de Lectura Creyente de la Palabra para propiciar el acercamiento de las personas que se encuentran privadas de libertad al mensaje de Jesús. Y junto a esta presencia directa en los módulos de Villahierro, los 24 voluntarios de Pastoral Penitenciaria de la Diócesis participan una vez al mes en sesiones de formación que se celebran cada primer viernes para compartir experiencias, rezar y profundizar en su formación cristiana, y que este curso, en sintonía con el Programa Pastoral Diocesano, estará orientada a la dimensión de los sacramentos y la liturgia en la vida de fe.

SERVICIO PASTORAL, ESCUCHA PERSONAL

Junto a este grupo de voluntarios, dos capellanes se encargan de atender el servicio pastoral en el Centro de Villahierro. Además de coordinar la labor de los voluntarios y animar su trabajo pastoral, estos dos capellanes presiden la celebraciones eucarísticas semanales que tienen lugar en las instalaciones penitencias, cada sábado a las 17,00 horas para los internos de los cinco módulos de respeto, con una asistencia que supera las cien personas, y a las 18,00 horas para los internos de los seis módulos ordinarios, con una presencia estable de un grupo de veinte personas.

Una presencia de Iglesia y una labor de acompañamiento y escucha personal que hace que el Evangelio tenga una resonancia especial en espacios como esta instalación penitenciaria de Mansilla de las Mulas, que próximo lunes día 24, en la fiesta de Nuestra Señora de la Merced, vivirá una jornada festiva para celebrar a su patrona en el Día de las Instituciones Penitenciarias.

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